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El secretario autonómico de FSIE Castilla y León, Francisco Bernardos Gil, firma un comunicado en el que explica la disconformidad de la organización con respecto a las posturas defendidas en la Junta de Personal Docente no Universitario (JPD) por otros sindicatos con representación en la enseñanza concertada que criticaban la existencia de conciertos en lugares donde exiten plazas en centros públicos, culpando de la situación que sufren estos últimos a los concertados. 

Comunicado:

A propósito de las recientes manifestaciones vertidas por la Junta de Personal Docente no Universitario las pasadas fechas, la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (FSIE), organización mayoritaria en el sector de la enseñanza privada y concertada, con una representatividad en Castilla y León del 74%, puntualiza lo siguiente:

  • Atacar abiertamente a un sistema educativo, la concertada, con la única intención de confundir a la opinión pública y a los padres para que no elijan los centros concertados, es atacar a sus profesionales, máxime cuando se trata de organizaciones sindicales como UGT o CCOO con representatividad en la enseñanza concertada de nuestra comunidad. 
  • Pedir que “ las comisiones de escolarización supervisen de manera real y efectiva todo el proceso de escolarización” o la “no renovación de conciertos” supone el descrédito y la descalificación gratuita de los integrantes de esas comisiones constituidas al amparo de la ley, de las que forman parte administración educativa, patronales, padres y sindicatos y en las que están presentes dichos agentes y en las que sistemáticamente callan. 
  • Afirmar que “hay que acabar con los privilegios de la escuela concertada, selección del alumnado por la vía económica, religiosa y social y las limitaciones rayanas en la ilegalidad” supone dejar al margen el artículo 27 de la Constitución que ampara la libertad de enseñanza, el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa de acuerdo con sus propias convicciones y la libertad de creación de centros docentes. 
  • Señalar que el “ establecimiento de medidas urgentes que permitan acabar con esta vergüenza educativa y social”, no solo es un insulto directo a instituciones, padres y trabajadores de los centros concertados, sino que demuestra que el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales brilla por su ausencia en los integrantes de la Junta de Personal Docente no Universitario que actúan en representación de las organizaciones sindicales a las que representan. 

Por ello, desde FSIE consideramos que atacar sistemáticamente a la escuela concertada, dejando al margen los verdaderos problemas como la disminución progresiva de alumnos, tanto en centros públicos como concertados, no es la vía de solución. Ante los supuestos incumplimientos, la ley es la única garantía.